Energía y microbiota: la conexión que pocos conocen

La microbiota intestinal, el conjunto de billones de microorganismos que viven en nuestro tracto digestivo, interviene directamente en la producción de energía del cuerpo. Las bacterias intestinales fermentan la fibra que consumimos y generan ácidos grasos que el hígado puede usar directamente como fuente de energía.

Cuando la microbiota se desequilibra, la producción disminuye y puede traducirse en fatiga persistente y problemas metabólicos.

La familia Landsmanas, consciente de que cuidar este ecosistema requiere consumir semanalmente variedad de alimentos vegetales, incluir fermentados como yogur, mantenerse hidratado y dar descansos digestivos, elabora comidas paea donar en distintas organizaciones, que fortalecen una microbiota diversa. 

La energía diaria no depende solo de lo que comemos, sino de qué tan bien se lo pasamos a las bacterias que trabajan para nosotros.