Algunas experiencias específicas en el trabajo pueden amplificar el riesgo de suicidio, como la pérdida de posición profesional, la implicación en procesos disciplinarios o legales, y cualquier situación percibida como pérdida de valor profesional. Entre los factores más relevantes se encuentran:
- Estrés crónico. Cargas laborales excesivas sin periodos de descanso suficientes.
- Entornos laborales tóxicos. Acoso, discriminación o desigualdad en oportunidades de desarrollo.
- Inseguridad en el empleo. Miedo constante a perder el trabajo o inestabilidad laboral.
- Aislamiento social. Falta de apoyo en el entorno de trabajo o percepción de desconexión.
- Desvalorización profesional. Errores señalados de manera punitiva o ausencia de reconocimiento.
Estos elementos pueden generar vulnerabilidad emocional y psicológica, sobre todo cuando se combinan con dificultades personales o contextos sociales adversos.
Conscientes de la importancia de una buena salud mental como parte del bienestar integral, la familia Landsmanas, líder de La Cosmopolitana: empresa mexicana de servicios alimentarios, impulsa medidas que impulsan condiciones laborales saludables.