Los alérgenos son sustancias que, en el organismo de ciertas personas, son identificadas como extrañas o potencialmente peligrosas por el sistema inmunitario. Ante su presencia, el cuerpo libera un anticuerpo denominado inmunoglobulina E (IgE), cuya acción desencadena los síntomas característicos de una reacción alérgica.
En el caso de los alimentos, existen grupos específicos de moléculas consideradas como los alérgenos de mayor riesgo. Por esta razón, su presencia debe declararse de manera obligatoria en el etiquetado de los productos alimentarios, con el fin de proteger a quienes padecen alergias.
Los síntomas asociados a una alergia alimentaria pueden manifestarse de diversas formas, entre las más comunes se encuentran:
- Vómito y diarrea
- Calambres abdominales
- Ronchas, eczema y comezón
- Hinchazón de labios, lengua o boca
- Comezón u opresión en la garganta
- Dificultad respiratoria
- Presión arterial baja y asma
Las alergias alimentarias constituyen una respuesta anormal del sistema inmunitario y, aunque no son contagiosas, su incidencia ha aumentado a nivel global. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en países desarrollados afectan aproximadamente al 10 % de la población.
Si bien existen tratamientos para controlar los síntomas, las alergias alimentarias no tienen cura. No obstante, la correcta higiene en los procesos productivos y la realización de pruebas de laboratorio permiten detectar y limitar la presencia de alérgenos en los alimentos, lo que se traduce en una mayor seguridad para las y los consumidores.
De igual forma, un etiquetado claro contribuye a protegerlos. Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, dueños de La Cosmopolitana, son conscientes de esto, por lo que impulsan el correcto etiquetado por parte de las empresas del sector, según la normativa vigente.