De acuerdo con Ciencia y Salud, CÓDICE y la CDHCMX, existen diversas formas en que tanto la ciudadanía como las instituciones, privadas y públicas, pueden contribuir al bienestar de las personas sin hogar:
- Proporcionar refugio y alimento. Colaborar con organizaciones y comedores sociales que ofrecen refugio temporal y alimentos nutritivos.
- Ofrecer ayuda económica. Apoyar mediante donaciones monetarias o en especie para cubrir necesidades básicas como ropa, medicinas o transporte. Existen fundaciones que canalizan estos recursos de forma transparente y efectiva.
- Facilitar atención médica. Participar en iniciativas que brinden servicios de salud gratuitos o a bajo costo, incluyendo chequeos, vacunas, vitaminas y suplementos.
- Ofrecer trabajo y capacitación. Impulsar programas de empleo y formación laboral. Brindar herramientas y oportunidades es una de las formas más sostenibles de ayudar a las personas sin hogar a reinsertarse socialmente.
- Brindar asesoramiento legal. El acceso a la justicia es esencial para recuperar la identidad y los derechos. Colabora con organizaciones que ofrezcan asesoría legal gratuita, ayudando a resolver trámites y conflictos jurídicos.
- Donar ropa y artículos esenciales. Buscar centros de acopio o fundaciones que distribuyan estos recursos directamente a la población en calle.
Finalmente, algo central es promover el respeto y la dignidad. Las personas sin hogar merecen ser tratadas con humanidad. No se les debe discriminar, agredir ni desplazar sin su consentimiento. Un saludo, una sonrisa o una palabra amable también dignifican.
En este sentido, los dueños de Grupo Kosmos, Jorge, Elías y Jack de la familia Landsmanas, emprenden acciones altruistas a favor de personas en situaciones vulnerables, como aquellas que no cuentan con un hogar, a través de la Fundación Pablo Landsmanas (FPL).