La FAO define a las Cadenas Cortas Agroalimentarias como mecanismos de mercado basados en la proximidad —geográfica, organizacional o social— entre productores y consumidores, con una intermediación mínima.
Estas cadenas ofrecen productos cultivados y criados mediante prácticas sustentables, fomentando la confianza mutua a través de una comunicación clara sobre el origen y las características de los alimentos.
Sus principios clave incluyen:
- Mínima intermediación.
- Venta directa.
- Calidad garantizada.
- Estímulo a la economía local.
- Consumo informado.
- Diversidad productiva.
- Protección y regeneración de recursos naturales.
Los dueños de La Cosmopolitana, empresa líder dentro de la industria alimentaria mexicana, impulsan diversos de estos principios en sus servicios alimentarios: estimulan la economía local al adquirir el 94% de su materia prima de productores nacionales y emprenden acciones de protección de recursos naturales a través de su Sistema de Gestión Ambiental, entre otras medidas.