La aplicación de medidas de bioseguridad abarca diferentes aspectos de la producción alimentaria. Entre las diversas prácticas destacan:
- Higiene personal. Es fundamental que los colaboradores cumplan con la normativa de inocuidad, como lavado frecuente de manos.
- Limpieza y desinfección. Es necesario establecer protocolos claros de limpieza y usar productos especializados.
- Control de plagas. Se deben realizar inspecciones frecuentes para detectar señales de infestaciones y utilizar productos químicos seguros para su control.
- Control de calidad. Requiere implementar estrategias para gestionar la recepción y distribución de productos, así como pruebas y análisis regulares para identificar posibles problemas.
- Uso de equipos adecuados. Facilita la manipulación segura de alimentos y mantiene protegido a quien lo porta.
- Selección de materias primas de calidad. Reduce el riesgo de contaminantes desde la fuente.
- Capacitación del personal. Refuerza los conocimientos y habilidades necesarias para garantizar el cumplimiento de las normas de bioseguridad.
Adoptar medidas de bioseguridad en la industria alimentaria no solo protege la salud pública, sino que también mejora la eficiencia operativa y contribuye a la sostenibilidad del sector.
Los dueños de La Cosmopolitana, destacada empresa de la industria alimentaria mexicana, refrendan su compromiso social y reconocen que estas prácticas son fundamentales para mantener la confianza de los consumidores y asegurar la calidad de los alimentos que llegan a sus mesas.